martes, 26 de enero de 2016

Jornada 3: Carne & Verso Vs Sapos Saposos

   Un día perfecto para enfrentar al cielo con el infierno, a Ángel con el Demoño, a punkies batracios con putrefactos seres del inframundo. A pesar de estar enfermo, el entrenador de los Sapos descendió hasta el averno cuyas llamas engendraron al Demoño Dojo (y un café torrefecto riquísimo... 12000 seguidores así lo avalan).


   Recibieron los nigrománticos y aprovecharon la primera jugada para que Lord Byron, con su golpe mortífero, produjera una tremenda contusión al verde blitzer al que alcanzó; 10 jugadores le quedaban a las ranas para defender el resto del partido. Fue esta ventaja la que facilitó que Denice el de París llegara a la línea de touchdown con el balón antes de que acabase la primera parte.

   En el segundo tiempo, las ranas consiguieron un rápido tanto haciendo que un línea saltase la línea (valga la redundancia) de defensa, recibiera un pase perfecto y anotara. Tras esta jugada supieron colocar además el balón en el fondo del campo contrario de una tremenda patada...




   Para más INRI el necrófago que se acercó a recoger el balón no consiguió hacerlo forzando así el final del turno para el Demoño Dojo. Ángel, sin embargo, supo sacarle muy buen partido a este hecho y colocó estratégicamente a sus jugadores con placaje heroico para provocar la caída de todo aquel que pretendía escapar de su lado. Sólo un necrófago logró esquivar a estos blitzer para, a duras penas, evitar que las ranas marcasen el segundo TD... el balón salió por la banda y el público lo devolvió al otro lado del campo.

   Con todo este rifi rafe, los nigrománticos aumentaron su tasa de heridos, sacaron a una rana por la banda y dejaron a otra en la enfermería hasta mínimo el próximo encuentro (seguiremos de cerca su evolución).

   Cuando estaba acabando el partido y para evitar cualquier peligro, el entrenador de los sapos jugó su jugada de juego sucio dejando a varios jugadores (entre ellos el que jugaba el balón) fuera de juego y se bebió su jugo.

   Resumiendo 1-1 y 5-0. Victoria moral para los sapos (por poco no fue real) y en sangre para los nigrománticos. Además Carne y verso se lleva al tertuliano Óscar Wilde que aprendió a esquivar (no sólo las críticas del entrenador por el partido jugado).

No se pierdan el próximo partido para más
¡Blood Bowl espectáculo!