domingo, 14 de febrero de 2016

Jornada 4: Gladiadoras de Ariel vs Carne y Verso

Todo sea dicho que el entrenador de las elfas no se las veía todas consigo antes del partido. Tenía delante al equipo que más bajas había causado a sus adversarios y veía que se iba a quedar sin jugadoras definitivamente. Es más, las veía de repuestos para el equipo contrario y eso le hacía aún menos gracia.

Aún así, dispuestas a darlo todo, las del bosque salieron al campo resignadas pero dispuestas a dar la lata hasta el final. Por suerte la patada inicial la realizó el equipo del Demoño, con lo que podrían tomar la iniciativa antes de que sus números se viesen mermados.

Usando la siempre eficaz técnica de "cuélate hasta la cocina" consiguieron ponerse en una disposición perfecta para marcar el primer touchdown del encuentro nada más haber empezado. Con lo que no contaban era con la ¿agilidad? del reconvertido en tertuli... digo tumulario Oscar Wilde, que interceptó el pase ante la mirada atónita de elfas, público y de su propio entrenador. Las cosas se empezaban a torcer para las elfas.
ASí estaban las cosas cuando las elfas se las veían aún felices.

El Patricio del Mal
Nunca es un buen augurio
Lo que siguió fue una retahíla de golpes con el que se fueron abriendo paso los retornados hasta marcar el primer touchdown del encuentro, e incluso con algún loco lanzando bolas de fuego al campo, sin éxito. Por suerte se saldo el asunto con tan solo alguna inconsciente con lo que el entrenador de las de orejas puntiagudas se daba con un canto en los dientes.

Tras este revés inicial y recibiendo nuevamente el balón, la elfas retomaron la ofensiva en una serie de rápidas jugadas, sin pases esta vez (que entre la experiencia previa, y una ventisca repentina, hacía que el juego aéreo no les resultase atractivo), que no les permitió lograr el empate. Añádele que el número de elfas en el banquillo había ido en crescendo, nada grave, perdidas de consciencia a lo sumo, pero los número iba en su contra en la segunda parte.

Aún así, con la moral alta por la elevada tasa de supervivencia, las silvanas se dispusieron a recuperar la iniciativa, justo cuando volvía a salir el sol. Cosa que no consiguieron... Pasada la mitad de la segunda parte el nigromante y sus cachos de carnes se imponían numéricamente y se encontraban en posesión del balón a escasa distancia de la línea de Touchdown.

Visto lo desesperado de la situación (una corredora inconsciente, una de las bailarinas estaba haciendo migas con el público, y otras dos elfas estaban viendo las estrellas), el entrenador comeflores decidió lanzar a todas las que le quedaban al ataque mientras que una corredora corría a la desesperada hacia la línea de touchdown de los putrefactos, desatendida por completo.

Entrenador silvano señalando dónde
estaba el balón al inicio de la jugada.
Lo que pasó a continuación no está nada claro. Tras una serie de melees, un zombi despiezado, y un balón rebotando por ahí una elfa solitaria consiguió salir de la descomunal sarta de palos que estaba cayendo, coger el balón, que había caído por ahí, y lanzar el balón a la corredora que se había desmarcando, anotando touchdown en el último turno y empatando el partido sin que nadie pudiese pararla.

Al final, victoria moral para las de orejas puntiagudas y hojas en vez de ropa, pues se veían sin supervivientes y con el partido perdido, y consiguieron empatar y lo que es más inaudito, acabar sin ningún lesionado, frente a los dos que le causaron al equipo del nigromante.

Y el centro de la tabla se va haciendo más denso mientras que lagartos y ratas se van distanciando. Ya veremos como acaba la cosa, aunque sea como sea habrá ¡más BloodBow!



1 comentario:

  1. Por no hablar de la bola de fuego de la carta de juego sucio (o destrucción aleatoria, no me acuerdo) que jugaste en el segundo tiempo...
    Fue un partido muy interesante, la verdad. Se me queda la espinita de no haberte ganado...o al menos hacerte algún herido decente :p
    Tendré que ganar esta jornada para poder empatarte al menos :D

    ResponderEliminar