domingo, 9 de enero de 2011

La profeciaaaaaa!! Resumen de las jornadas 3ª y 4ª de los Bellotaris.

Queridos radioespectadores (me niego a llamarles oyentes, que Oyente sólo hay uno), tras el parón navideño y aún inmiscuidos en el parón propiciado por el jugador halfling (cortauñas oxidados ya apuntan a la zona testicular del mismo) como viene siendo habitual y con el fin de dar un poco de movimiento y aire fresco a la liga, aunque sólo sea actualizando el blog, me dispongo, una vez más, a relatarles lo sucedido en las dos últimas jornadas de los tapones más queridos de la liga, al menos por el que suscribe y escribe.

La tercera jornada enfrentaba a los Bellotaris con los pérfidos goblins del no menos pérfido Moli, también conocidos como los Kiwis Voladores. El partido se disputo en el harto trillado y utilizado por todos campo de Isaac, una vez más invadimos su reino, una vez más molestamos a la nonagenaria ( e inmortal) abuela del mismo y una vez más le agasajamos con un gran partido de Bloodbowl. El resultado 2 - 1 para los enanos, seis bajas a favor, entre ellas el goblin con motosierra que se cayó un poquito encima de su querida rebanadora, una en contra y una jugada para los anales de este deporte, con más de seis tiradas de dados, un kiwi volador que surco los cielos, aterrizó en la línea de touchdown y grácil cual bailarín elfo silvano, marcó el tanto de la honra, si es que estos asquerosos bichos puedan tenerla, para los goblins.

La cuarta jornada se jugó en tierras oyéntidas, que nos recibió a las puertas de su castillo, nos trato como a señores, pónganos a los pies de su señora por cierto y en fin, jugamos el partido. Por si algún incrédulo no se cree lo del castillo y no nos referimos a David Castillo no, aquí va un documento gráfico más que explicativo:



Como ya comenté en post anteriores, las historias deben encuadrarse dentro del tiempo y el espacio, añadir gracejas aparentemente insustanciales y que nada tengan que ver, al menos en apariencia con el hilo conductor, debe haber viajes épicos, música, canciones, comida y buen vino, hubo de todo eso y mucho más aquel día pero como también sabrán ustedes, los grandes escribas de esto del Bloodbowl no seguimos ninguna ley que nos ate, así que aquellas vivencias quedarán en el recuerdo de los que las vivimos y como diría Isaac a escardar.

El partido comenzó con la recepción del balón por parte de los Golems de Lava, equipo del Oyente formado por Enanos del Caos. La primera parte discurrió con el ataque caótico que después de sangre, uno de los centauros fue herido y perdió un punto de fuerza, sudor que vaya olor a chotuno desprenden los del Caos (o puede que fuera la afición que veía el encuentro) y lágrimas, las que casi se le saltan al oyente tras ver que su burro quedaba con menos uno a la fuerza, consiguieron marcar el uno a cero.
La segunda parte fue para los Bellotaris que hicieron lo que mejor saben, zumbar y mucho, por algo son el equipo más violento en lo que va de liga, lograron empatar el partido y consiguieron que en el tiempo restante Los Golems se cerraran atrás recibiendo una tras otra, y logrando mantener el empate gracias a que su hobgoblin utilizó magistralmente la táctica del ckockorickó! también conocida como la ejecución de movimientos retrógrados hasta posiciones anteriormente establecidas o huir cual gallina, sin querer ofender al pollo y sus congéneres.

Y llegados a este punto dirán, pues la crónica no es para tanto, tampoco ha dicho mucho del partido, pues vaya toalla (...) pero deben saber que en la vida hay cosas más importantes que el evento que se fue a jugar, motivo de toda esta historia y es que de vuelta ya para casa, sucedió, llegó, los tres que íbamos en el coche lo vimos: LA PROFECIAAAAA!, el siguiente vídeo lo demuestra:



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